Sin embargo, la inauguración oficial tuvo lugar el 20 de mayo de 1888, y fue presidida por el rey Alfonso XIII -que entonces tenía dos años-, la reina regente María Cristina, la princesa de Asturias María de las Mercedes, camiseta atletico el presidente del gobierno Práxedes Mateo Sagasta y el alcalde de Barcelona Francisco de Paula Rius y Taulet. Asimismo, Rafael Atché realizó los cuatro grifos que expulsan agua por la boca, en la parte inferior del monumento. De inspiración neomudéjar, tiene una altura de 30 metros, y está decorado con una rica ornamentación escultórica, obra de diversos autores: Josep Reynés esculpió en el friso superior Barcelona recibe las naciones; Josep Llimona realizó en el reverso de la parte superior el Reparto de recompensas a los participantes de la Exposición; en el lado derecho Antoni Vilanova confeccionó las alegorías de la Industria, la Agricultura y el Comercio; en el izquierdo, Torquat Tasso elaboró las alegorías a las Ciencias y las Artes; por último, Manuel Fuxá y Pere Carbonell crearon cuatro esculturas femeninas, las Famas. A lo largo de este paseo se colocaron ocho grandes estatuas de bronce que representaban personajes ilustres de la historia de Cataluña: Wifredo el Velloso (obra de Venancio Vallmitjana), Roger de Lauria (de Josep Reynés), Bernat Desclot (Manuel Fuxá), Rafael Casanova (Rossend Nobas), Ramón Berenguer I (Josep Llimona), Pere Albert (Antoni Vilanova), Antoni Viladomat (Torquat Tasso) y Jaume Fabre (Pere Carbonell).
En 1914 la estatua de Casanova fue trasladada a la Ronda de San Pedro (esquina Alí Bey) y sustituida por otra dedicada a Pau Claris, obra de Rafael Atché. Ya tenemos polémica en San Mamés. A continuación venía el Salón de San Juan (actual Paseo de Lluís Companys), una larga avenida de 50 metros de ancho, donde destacaban las balaustradas de hierro forjado, los mosaicos del pavimento y unas grandes farolas, todo ello diseñado por Pere Falqués. Por aquel entonces gobernaba Práxedes Mateo Sagasta bajo la regencia monárquica de María Cristina de Habsburgo-Lorena, viuda del rey Alfonso XII (fallecido en 1885) y madre de Alfonso XIII. El colegiado José María Sánchez Martínez, perteneciente al Comité de Árbitros de la Federación de Fútbol de la Región de Murcia, será el encargado de impartir justicia. Pero ante la imposibilidad de Serrano de llevar a cabo el evento en solitario, asumió el proyecto el alcalde de Barcelona, Francisco de Paula Rius y Taulet, que se rodeó de un grupo de empresarios de la ciudad que, junto al alcalde, formaron el llamado Comité de los Ocho: además de Rius y Taulet (presidente) figuraban Elías Rogent (director general de las obras), Lluís Rouvière (director de los servicios públicos), Manuel Girona (comisario de la Exposición), Carles Pirozzini (secretario del certamen); y tres vocales: Manuel Durán y Bas, José Ferrer y Vidal y Claudio López Bru, 2.o Marqués de Comillas.
El espacio principal del edificio era una gran sala central, de 50 x 30 m., donde se realizaron los principales actos oficiales, incluyendo la inauguración y la clausura, así como exposiciones artísticas, conciertos y eventos culturales. Aun así, la Exposición fue un éxito, gracias al buen hacer de la junta directiva, que supo difundir con inteligencia la idea del proyecto por toda Europa y América, creando una serie de delegaciones en diversas ciudades tanto de España como del extranjero. El proyecto fue encargado al ingeniero militar de origen flamenco Joris Prosper Van Verboom, y realizado entre 1716 y 1718. Para su construcción fue necesario derrocar parte del barrio de la Ribera, para lo que se derribaron 1200 casas y se desalojó a unas 4500 personas, que no recibieron indemnización alguna y fueron abandonadas a su suerte, de ahí la posterior inquina de la población a este baluarte. La parte central de la Exposición se ubicaba en la zona de la antigua Ciudadela, una fortaleza construida por orden de Felipe V para dominar la ciudad tras la Guerra de Sucesión Española, en la que Cataluña había estado en el bando del contrincante de Felipe, Carlos de Austria.
El canario tendrá su lona de leyenda en el primer anillo de la fachada del estadio del Valencia. Sin embargo, fue hasta el año de 1964 gracias a la famosa marcha del ladrillo, liderada por el alcalde electo de la época Guillermo Plazas Alcid, y en la que participaron estudiantes de colegio y ciudadanos del común, que la idea de tener un estadio de fútbol fue tomando forma. En el siglo XIX Barcelona dejó de ser considerada plaza fuerte y por fin, gracias a la Revolución de 1868, se procedió a la demolición de la Ciudadela, de la que solo quedaron la capilla (actual Parroquia Castrense), el palacio del gobernador (actualmente un instituto de educación secundaria, el IES Verdaguer) y el arsenal, que fue restaurado por Pere Falqués y actualmente es sede del Parlamento de Cataluña. Así se fue forjando un clima de gran optimismo por el éxito de la Exposición, como se demuestra en un artículo publicado en el diario madrileño La Época el 12 de agosto de 1886: «desde el momento en que Cataluña entera apoya tan elevado pensamiento, no puede dudarse ya del éxito. La Exposición se desarrolló en un recinto de 450.000 m² que englobaba la superficie desde el Arco del Triunfo (construido como entrada al recinto), el Parque de la Ciudadela, el zoológico, y parte de la actual Estación de Francia hasta el lugar donde hoy se ubica el Hospital del Mar, en La Barceloneta.